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¡Acéptame!

octubre 3, 2011 - ¿Qué hago?

Un grito que se escucha en todas las lenguas y con todas las manifestaciones humanas.

Por María Luisa del Real

“La aceptación es una puerta mágica que se abre a las oportunidades y se cierra a los problemas.” Rafael Hernampérez

Existe un grito que se escucha en todas las lenguas y con todas las manifestaciones, sean estas  artísticas, sociales, públicas o individuales. Este grito se expresa en el mejor de los casos en  alegría profunda, en creatividad, en la adhesión a grupos humanos diversos y  en el peor  de los casos en depresión,  adicciones y malas compañías.

Este grito regula en gran medida nuestras acciones o decisiones porque resulta que una gran parte de lo que hacemos los seres humanos responde a una cuestión que parece muy sencilla: la necesidad de ser aceptados, tal como somos, sin tener que «convertirnos» en los otros.

Si en la relación con nosotros mismos, nuestra familia, nuestros compañeros de trabajo y nuestros clientes,  tomáramos en cuenta esta necesidad, lastimaríamos menos, lograríamos soluciones creativas y auténticas, e infundiríamos confianza en todos para rendir al máximo según nuestras potencialidades.

El pensar que en nuestro rol de padres, jefes o maestros tenemos la “misión” de cambiar y modelar a hijos, hermanos, subordinados o alumnos que están a nuestro cargo, es una fantasía y en pocas ocasiones rinde resultados en esta época en la que estamos educados para pensar y tomar nuestras propias decisiones. Este modo de pensar es cuestionable desde su origen,  al asumir que  el individuo debe ser moldeado a nuestro deseo (aunque nuestro deseo sea bueno y responda a valores auténticos y universales).

Si verdaderamente queremos ayudar a otro, comencemos por evaluar si lo estamos aceptando y valorando tal como es. Si vemos que no es así, empecemos analizando qué hay detrás de esa no aceptación, seguro encontraremos razones internas que nos mueven a no aceptar. El verlas es el comienzo de un posible cambio.

Te invito a que ante el próximo problema que tengas con cualquier persona, incluso si es contigo mismo, ejercites un buen análisis de tu aceptación. Seguro te dará un buen resultado.

“La negación es un buen comienzo, la aceptación es un excelente avance.”

Luis de Anda

¿Si pudieras, qué cambiarías en tus hijos y para qué?

 

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