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Encuentre el equilibrio entre las reglas y la libertad con sus hijos

Junio 24, 2013 - Para Leer

Con los adolescentes, estamos entre la espada y la pared. Necesitamos respetar su creciente independencia, pero ellos siguen necesitando nuestra calidez y apoyo. Queremos mantenerlos sanos y salvos, pero ellos quieren que no nos metamos en sus asuntos. El truco está en encontrar un balance entre establecer reglas claras y límites pero a la vez darles algo de libertad.

Luego, para mantener el balance a largo plazo, ajuste los límites, dándole así más libertad a su hijo adolescente mientras él se gana su confianza. Para hacer eso, usted tiene que estar al tanto de lo que está pasando en la vida de su hijo.

Haga que se reporte como parte de su rutina diaria

La meta es saber dónde está su hijo adolescente (especialmente después de la escuela), quiénes son sus amigos (por nombres, caras y voces), y cuáles son sus planes. Aquí tiene cómo averiguar.

Pase tiempo hablando cara a cara cuando pueda, sin la televisión o iPod: en las comidas, durante una merienda, mientras está en el auto, o cuando él está en la casa. (“¿Tienes mucha tarea esta noche?” “¿Qué tienes mañana?” “¿Con quién vas al cine este fin de semana?”)

  • Pregúntele sobre su día. “¿Con quién caminaste a la escuela?” “¿El ensayo de tu acto es esta noche?”
  • Cuando vienen amigos a la casa, entre al cuarto a conocerlos y a ver qué están haciendo. “¿Y entonces, quién está aquí?” “¿Cómo les va?”
  • Pregúntele a sus maestros, a su entrenador y a su jefe cómo le está yendo a su hijo en la escuela y en el trabajo.
  • Hable con los padres de su hijo sobre él y ellos. Si no conoce a los padres, hágalo. Preséntese la próxima vez que deje a su hijo adolescente en su casa, o cuando ellos dejen al amigo en la de usted. O llámelos para saludar, lo que sea mejor para usted.
  • Sea parte de su vida. Ofrézcase de voluntario en su escuela, lleve a su equipo a los juegos fuera de la ciudad, u organice una actividad en grupo (un club de lectura, un grupo de excursionismo, etc.) que se reúna todas las semanas o algo por el estilo.

Su hijo adolescente puede sospechar que usted está tratando de controlar su vida, pero no se eche para atrás. Dígale que quiere conocerlo mejor y estar al tanto de dónde está en caso de una emergencia. Prométale que usted está interesado e involucrado porque lo quiere, no porque no confía en él.

Si usted piensa que él está en problemas, actúe inmediatamente

Si su hijo adolescente simplemente se rehúsa a hablar sobre su vida y usted sospecha que algo está mal, no espere para entrar en acción:

  • Preste más atención en casa. Antes de irse a la cama, hable con su hijo para buscar señales de uso de drogas o alcohol. Vigile siempre cuando algún amigo se queda a dormir. Este es el momento en el que la mayoría de los adolescentes experimentan con drogas y alcohol. Si necesita hacerlo, revise el cuarto de su hijo.
  • Cuando no esté, asegúrese de que está donde dijo que iba a estar. Hágalo que lo llame, llámelo usted o vaya a donde se supone que debe de estar y busque su auto a ver si está.
  • Establezca reglas estrictas sobre fiestas. Averigüe dónde son y si van a estar adultos presentes. Si no, no lo deje ir. Hágalo que lo llame a la mitad de la fiesta. Es posible que su hijo no use drogas o alcohol si se preocupa de que usted vaya a escuchar un cambio en su voz.
  • Cuéntele a los padres de los amigos de su hijo sobre sus preocupaciones y pídales que lo llamen si ven algún tipo de comportamiento fuera de lo normal.
  • Manténgalo ocupado después de la escuela. Inscríbalo en una actividad, un grupo religioso, un programa de música, un equipo de deportes, lo que sea que esté supervisado por adultos. Y asegúrese de que asista.

Anímelo a tomar riesgos saludables

Los cerebros y cuerpos de los adolescentes están llenos de energía y de idealismo, aunque a veces no lo demuestren. No le pelee, guíelo. Impúlselo a tomar riesgos sanos. Él podría desarrollar un cerebro más fuerte y valiosas habilidades en el proceso.

Tomar riesgos sanos

En los cerebros de los adolescentes, la luz de seguir ADELANTE brilla mucho, pero las de CUIDADO y ALTO no siempre están conectadas. Por eso es que los adolescentes son más propensos a tomar riesgos. Al guiar a su hijo adolescente hacia retos sanos, usted podrá ayudarlo a madurar y con suerte, a distraerlo de tomar riesgos negativos.

Si usted piensa que tomar riesgos es algo malo, usted no es el único

La psicólogo Lynn Ponton dice, “Hay dos cosas absolutamente claras sobre los adolescentes: van a tomar riesgos y la mayoría de sus padres se sienten aterrados por ello”.[1] No es para menos. Un estudio de Teens Today demostró que muchos padres piensan que los riesgos tomados por adolescentes incluyen manejar imprudentemente, tomar hasta emborracharse, usar drogas, etc., todo negativo.[2]

Pero hay riesgos sanos. Por ejemplo, practicar el snowboard, comenzar un pequeño negocio o concursar en un show de arte. Ninguno de estos pone a su hijo adolescente directamente en riesgo, pero todos requieren que él arriesgue algo (fallar, críticas, etc.). En el proceso, él ganará confianza en sí mismo, valor y las habilidades de planear y resistir impulsos, todo lo importante que necesitará en su vida.

[1] Lynn E. Ponton, The Romance of Risk: Why Teenagers Do the Things They Do (El romance del riesgo: por qué los adolescentes hacen las cosas que hacen).
[2] Stephen G. Wallace, The Myth of Risk: Promoting Healthy Behavior by Challenging Teens (El mito del riesgo: promover comportamientos sanos por medio del reto a los adolescentes).

Enseñe a su hijo enfocarse en los riesgos sanos

Seguramente hay muchas oportunidades sanas (y baratas) allí mismo en su comunidad, como por ejemplo unirse a un equipo de deportes o presentarse a una audición.

Trate de encontrar ideas en la biblioteca, la escuela o en un lugar religioso, o en lugares como estos:

  • Asociación Americana de Campamentos: describe los beneficios de tomar riesgos sanos y cómo ir a acampar ayuda.
  • Estudiantes en Contra de Decisiones Destructivas (SADD): tiene muchas ideas e información escrita sobre actividades positivas y tomar riesgos desde el punto de vista de un adolescente.
  • What Kids Can Do (Lo que los niños pueden hacer): incluye entrevistas con adolescentes que tomaron riesgos y crearon aprendizajes importantes con un propósito público .
  • Smart Girls Know (Las niñas inteligentes saben): contiene artículos y listas de libros, revistas y sitios Web enfocados en darles ideas y aliento a las niñas.

Una vez que su hijo adolescente se decida por algo, él puede que necesite ayuda para comenzar. Recuerde que sus habilidades de planeamiento y estrategia todavía no están desarrolladas. Tenga cuidado de no sobrepasarse. Darle mucha ayuda podría destruir su autoestima.

… y entienda las consecuencias de riesgos negativos

Riesgos negativos como experimentar con drogas, manejar sobrepasándose el límite de velocidad, copiarse en un examen, robar, ir en un auto con un conductor borracho, etc., usualmente tiene consecuencias negativas. Muchas veces, nuestros hijos adolescentes no resisten la tentación y creen que nada malo les va a pasar. Sus cerebros no están conectados de forma óptima como para parar y pensar primero.

Hacer una diferencia

Cuando su hijo adolescente invierte tiempo y energía trabajando en una causa en la que cree, él llega a ver y sentir su impacto en el mundo. También obtiene buena práctica de planeamiento y de preparación para el futuro, los cuales hacen su cerebro más fuerte.

Ayude a su hijo adolescente a enfocarse en sus propios intereses

La mayoría de los adolescentes están llenos de entusiasmo, pero están bajos de ideas específicas. Sentarse a sacar ideas puede ayudarlos a encontrar la actividad perfecta para ellos.

Aquí hay algunas preguntas para comenzar la conversación:

  • Si tuvieses un año para cambiar el mundo, ¿qué harías? ¿Y si sólo tuvieras una semana? ¿O un día?
  • Si tuvieras que regalar 1 millón de dólares, ¿a quién se lo darías y por qué?
  • ¿Qué piensas que haría a nuestra comunidad un mejor lugar para vivir?

Si su hijo adolescente dice algo que viene de la nada como: “Quiero volar en un planeador alrededor del mundo para hacer pensar a la gente más sobre la contaminación del aire”, no diga nada. Escriba la idea en un papel sin importar lo tonto que usted crea que es, y continúe sacando ideas. Así es como funciona el proceso.

Para inspirarse, vea lo que están haciendo otros adolescentes

Si su sesión para sacar ideas resulta ser mala, consulte con escuelas, lugares religiosos, el YMCA local o la Cámara de Comercio para enterarse de lo que está pasando en su comunidad. Puede haber docenas de opciones cerca de casa, como servir comidas en refugios, leerle a ciegos, enseñarle habilidades de computación a personas de la tercera edad, etc.

Si ninguna de sus ideas lo inspira, piense en forma global. Hay miles de recursos en el Internet para voluntarios adolescentes, que incluyen:

De allí ayúdelo a seguir con su idea

Es posible que la organización no esté en la lista de los mejores diez talentos de su hijo adolescente, ya que esa parte de su cerebro todavía se está desarrollando. Así que cuando él encuentre una idea que le guste, ayúdelo al hacerle algunas preguntas como: “¿A quién llamas para ofrecerte como voluntario?” “¿Cuánto tiempo quieres aportar?” “¿Cómo llegarás allí?” “¿Qué ropa, habilidades o herramientas necesitas?”

Si su hijo pierde el rumbo, no se meta inmediatamente para ayudarlo. Déjelo luchar un poco para encontrar una solución, ya que hará que su cerebro se fortalezca. Si se ha desalentado o puesto flojo, aliéntelo. Si todavía no quiere salir adelante, probablemente tiene una buena razón.

A lo mejor su vida es muy ocupada y el voluntariado simplemente lo estresaría de más. En ese caso, déjelo así. Él tiene bastantes años por delante para dejar su huella en el mundo.

Escoja sus batallas

Cuando aprenda a reconocer el comportamiento típico de un adolescente, podrá controlar sus reacciones automáticas a ellos y comunicarse de forma clara en momentos conflictivos. También lo ayudará a darse cuenta de que amistades no saludables y la falta de sueño pueden alterar el humor, el juicio y el comportamiento de un adolescente en gran forma.

Sus emociones

El comportamiento típico de un adolescente puede disparar muchas emociones en los padres. Al aprender a reconocer esos comportamientos y a manejar nuestros propios impulsos, evitaremos darle el control a nuestros adolescentes. Además, nos comunicaremos mejor porque nuestros mensajes no estarán obstaculizados por emociones.

El primer truco es prestarse atención a usted mismo

¿Qué pasa cuando su hijo adolescente le responde mal? ¿Se le aceleran las palpitaciones del corazón? ¿Se le ponen las mejillas coloradas? ¿Se le pone el cuello tenso? Estas son las señales de advertencia de una reacción instintiva. El momento en que sienta las señales, respire profundo (bien profundo si es necesario) o tómese unos minutos para calmarse. Pero antes de irse, fije una hora en la que los dos regresarán y continuarán la conversación.

Luego, aprenda a reconocer el comportamiento típico de un adolescente para que no sobrereaccione

Ya cuando sabe que el desarrollo del cerebro de un adolescente le puede afectar el comportamiento de forma extraña, podrá ver a su hijo adolescente de diferente manera. Haga una lista de las cosas que hace su hijo adolescente que lo hacen sentir frustrado, impaciente, enojado o amenazado. Incluya palabras, emociones, gestos y lenguaje corporal específicos. El escribir esas cosas le ayudará a reconocer el mismo escenario cuando se repita y podrá decirse que no volverá a caer en la misma trampa otra vez.

No este tan desconectado que no pueda ver las señales de peligro

Desconectar sus emociones del drama diario de su hijo adolescente no significa que deba ignorar lo que ve. Estas cosas se merecen su atención, especialmente si ve varias a la vez:

  • Se le hace difícil concentrarse.
  • Está callado, deprimido, cansado o no le importa su apariencia.
  • Es hostil, no coopera y se pasa de la hora de llegada a casa.
  • Las relaciones con su familia están desmoronándose.
  • Está pasando tiempo con un nuevo grupo de amigos que usted piensa son una mala influencia.
  • Sus calificaciones han bajado y muchas veces no va a la escuela.
  • Ha perdido el interés en deportes y en otras de sus actividades favoritas.
  • Sus patrones de alimentación y dormir han cambiado.
  • Sus ojos siempre están rojos y le moquea la nariz, pero no tiene alergias ni está enfermo.
  • Es muy explosivo cuando está enojado.
  • Se desaparece el dinero en la casa.
  • Encuentra evidencia (pipas, pipas de agua, papelillos para enrollar cigarrillos, botellitas de medicina, gotas para los ojos o encendedores de butano).

Si tiene serias preocupaciones sobre su hijo adolescente, visite Time to Act (en ingles). Allí encontrará consejos sobre qué hacer.

 

 

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